Una boda bajo la lluvia: momentos que perduran.
Las bodas son momentos especiales, llenos de emoción, risas y recuerdos que duran toda la vida. Pero, ¿qué sucede cuando el clima no está de nuestro lado? A pesar de que la lluvia parecía ser una amenaza durante todo el día, lo cierto es que esta boda se convirtió en una historia memorable.
Como fotógrafo, mi misión es capturar la esencia de cada momento, sin importar las circunstancias. El día comenzó con cielos grises y la lluvia que no dejaba de caer, pero los novios e invitados en lugar de desanimarse, decidieron disfrutar del día tal como venía.
La lluvia se convirtió en un aliado inesperado, creando un ambiente único y una luz sin sombras.
No hay nada más bonito que ver cómo el amor puede brillar, incluso en los días más nublados.
La lluvia hizo que este día fuera aún más especial, y esas imágenes serán un recuerdo eterno de cómo, a pesar de todo, todo salió genial.